Alrededor de 13 millones de defunciones se podrían evitar si se ejecutaran planes de acción a favor del planeta y en beneficio de la salud de la población mundial.
Incluso, cada año se podría salvar la vida a cuatro millones de menores de cinco años –la mayoría en los países en desarrollo– previniendo riesgos ambientales como el agua insalubre y la contaminación del aire.
No obstante, para ver materializado lo que ocurre cuando el mundo no se cuida, la Organización Mundial de la Salud difunde en su página web una serie de datos y cifras que permiten tener nociones más certeras de lo que ocurre a diario.
Se estima que en los niños menores de cinco años, un tercio de las enfermedades son causadas por factores ambientales como la insalubridad del agua y la contaminación del aire.
En tanto, en los países en desarrollo, las principales enfermedades de origen medioambiental son las enfermedades diarreicas, las infecciones de las vías respiratorias inferiores, los traumatismos involuntarios y la malaria.
Si se pudiera sanear el medio se podrían evitar un 40% de las muertes por malaria, 41% de las muertes por infecciones de las vías respiratorias inferiores y 94% de las muertes por enfermedades diarreicas: las tres causas principales de mortalidad en la niñez en todo el mundo.
Fuente: OMS



