Los artefactos siempre son herramientas que proporcionan comodidad a los usuarios, facilitándole las tareas y haciendo más ágil el cumplimiento de los quehaceres domésticos.
Sin embargo, en algunos casos, su utilización es inversamente proporcional al gasto que ocasionan. De hecho, uno de los artefactos que más consume es el aire acondicionado (3000 frigorías) que gasta 1.3 kW por hora, seguido de una estufa a cuarzo que consume 1.2.





