De acuerdo con una comisión integrada por alrededor de 30 especialistas, reunidos en la universidad de Oxford (Reino Unido) en un coloquio interdisciplinario, la magnitud de los cambios radicales que –como resultado de las actividades del hombre– afectan los océanos es alarmante. Desde hace al menos 55 millones de años no ocurría este fenómeno por el cual es probable que entre 2020 y 2050 haya un desmoronamiento de ecosistemas marinos en gran escala.
En especial, las aguas de la superficie del océano absorben una parte importante de las emisiones entrópicas de dióxido de carbono (CO2), que lleva a su acidificación. Esta se produce a una velocidad jamás registrada desde el máximo térmico del Paleoceno/Eoceno, que hace 55 a 56 millones de años registró una extinción masiva.

