Por año, la ciudad envía dos millones de toneladas a los rellenos bonaerenses, lo que significa un record histórico de enterramiento a pesar del programa de Basura cero que se implementa desde hace seis años.
Con dicho plan, la Capital Federal había dado su palabra de mermar la generación de residuos e impulsar la separación colectiva, la recuperación y el reciclado, pero la promesa quedó en la nada.
Y no solamente no se cumplió, sino que además se envió el doble de lo establecido, lo que hizo que se alcanzara un pico histórico de enterramiento en los rellenos del conurbano bonaerense.

